{"id":1326,"date":"2016-04-25T14:51:35","date_gmt":"2016-04-25T17:51:35","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/flaab\/site\/?p=1326"},"modified":"2016-04-25T14:51:35","modified_gmt":"2016-04-25T17:51:35","slug":"desde-abajo-por-la-izquierda-y-con-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/analisebioenergetica.org\/es\/desde-abajo-por-la-izquierda-y-con-la-tierra\/","title":{"rendered":"Desde abajo, por la izquierda y con la Tierra"},"content":{"rendered":"<div id=\"fb-root\"><\/div>\n<p>Por, <strong>Arturo Escobar<\/strong>, antrop\u00f3logo colombiano, profesor de la University of North Carolina.<\/p>\n<p>El pensamiento cr\u00edtico latinoamericano est\u00e1 m\u00e1s vibrante y din\u00e1mico que nunca.<\/p>\n<p>Las contribuciones te\u00f3rico-pol\u00edticas para repensar la regi\u00f3n reverberan a lo largo y ancho del continente, en los encuentros de los pueblos, en las mingas de pensamiento, en los debates de movimientos y colectivos, en las asambleas de comunidades en resistencia, en las movilizaciones de j\u00f3venes, mujeres, campesinos y ambientalistas, y sin duda tambi\u00e9n en algunos de aquellos sectores que tradicionalmente se han considerado los espacios del pensamiento cr\u00edtico por excelencia, tales como las universidades, la academia y las artes.<\/p>\n<p>Un listado de las tendencias m\u00e1s notables del pensamiento cr\u00edtico latinoamericano tendr\u00eda que incluir, entre otras, las cr\u00edticas a la modernidad y a la teor\u00eda decolonial; los feminismos aut\u00f3nomos, decoloniales, y comunitarios; la diversa gama de debates ecol\u00f3gicos y de econom\u00edas alternativas, incluyendo la ecolog\u00eda pol\u00edtica, la econom\u00eda social y solidaria (ESS), las econom\u00edas comunales; las posiciones auton\u00f3micas; otras y nuevas espiritualidades; y las diferentes propuesta de transiciones civilizatorias, el posdesarrollo, el Buen Vivir, y el post-extractivismo. M\u00e1s importante a\u00fan,\u00a0toda genealog\u00eda y cat\u00e1logo del pensamiento latinoamericano debe incluir las categor\u00edas, saberes, y conocimientos de las comunidades mismas y sus organizaciones como uno de las expresiones m\u00e1s potentes del pensamiento cr\u00edtico. Esta \u00faltima proposici\u00f3n constituye el mayor desaf\u00edo para el pensamiento cr\u00edtico latinoamericano dado que la estructura epist\u00e9mica de la modernidad (ya sea liberal, de derecha o de izquierda) se ha erigido sobre el borramiento efectivo de este nivel crucial del pensamiento, y es precisamente este nivel el que emerge, hoy en d\u00eda, con mayor claridad y contundencia.<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis de la coyuntura regional y planetaria y de c\u00f3mo esta se refleja en los debates te\u00f3rico-pol\u00edticos del continente nos lleva a postular las siguientes hip\u00f3tesis. Primero, que el pensamiento cr\u00edtico latinoamericano no est\u00e1 en crisis, sino en efervescencia. Segundo, que los conocimientos de los pueblos en movimiento, de las comunidades en resistencia y de muchos movimientos sociales est\u00e1n en la avanzada del pensamiento para las transiciones, y cobran una relevancia inusitada para la reconstituci\u00f3n de mundos ante las graves crisis ecol\u00f3gicas y sociales que enfrentamos, m\u00e1s aun que los conocimientos de expertos, las instituciones y la academia. (Aclaro que esto no quiere decir que estos \u00faltimos sean in\u00fatiles, sino que ya son claramente insuficientes para generar las preguntas y pautas para enfrentar las crisis).<\/p>\n<p>Para verlo de esta manera, sin embargo, es necesario ampliar el espacio epist\u00e9mico y social de lo que tradicionalmente se ha considerado el pensamiento cr\u00edtico latinoamericano para incluir, junto al pensamiento de la izquierda, al menos dos grandes vertientes que desde las \u00faltimas dos d\u00e9cadas han estado emergiendo como grandes fuentes de producci\u00f3n cr\u00edtica: aquella vertiente que surge de las luchas y pensamientos \u2018desde abajo\u2019, y aquellas que est\u00e1n sintonizadas con las din\u00e1micas de la Tierra. A estas vertientes las llamaremos \u2018pensamiento auton\u00f3mico\u2019 y \u2018pensamiento de la Tierra\u2019, respectivamente. Mencionemos por lo pronto que el primero se refiere al pensamiento, cada vez m\u00e1s articulado y discutido, que emerge de los procesos auton\u00f3micos que cristalizan con el Zapatismo pero que incluyen una gran variedad de experiencias y propuestas a lo largo y ancho del continente, desde el sur de M\u00e9xico al suroccidente de Colombia, y desde all\u00ed al resto del continente. Todos estos movimientos enfatizan la reconstituci\u00f3n de lo comunal como el pilar de la autonom\u00eda. Autonom\u00eda, comunalidad y territorialidad son los tres conceptos claves de esta corriente. Con pensamiento de la Tierra, por otro lado, nos referimos no tanto al movimiento ambientalista y a la ecolog\u00eda sino a aquella dimensi\u00f3n que toda comunidad que habita un territorio sabe que es vital para su existencia: su conexi\u00f3n indisoluble con la Tierra y con todos los seres vivos. M\u00e1s que en conocimientos te\u00f3ricos, esta dimensi\u00f3n se encuentra elocuentemente expresada en el arte (tejidos), los mitos, las pr\u00e1cticas econ\u00f3micas y culturales del lugar, y en las luchas territoriales y por la defensa de la Pacha Mama. Esto no la hace menos importante, sino quiz\u00e1s m\u00e1s, para la crucial tarea de todo pensamiento cr\u00edtico en la coyuntura actual, a la cual nos referiremos como \u2018la reconstituci\u00f3n de mundos\u2019.<\/p>\n<p>As\u00ed,\u00a0quisiera definir el pensamiento cr\u00edtico latinoamericano como el entramado de tres grandes vertientes: el pensamiento de la izquierda, el pensamiento auton\u00f3mico y el pensamiento de la Tierra. Estas no son esferas separadas y preconstituidas sino que se traslapan, a veces aliment\u00e1ndose mutuamente, otras en abierto conflicto. Mi argumento es que hoy en d\u00eda tenemos que cultivar las tres vertientes, manteni\u00e9ndolas en tensi\u00f3n y en di\u00e1logo continuo, abandonando toda pretensi\u00f3n universalizante y de poseer la verdad. Dicho de otra manera, a la formula zapatista de luchar \u201cdesde abajo y por la izquierda\u201d, hay que agregar una tercera base fundamental, \u201ccon la Tierra\u201d (hasta cierto punto impl\u00edcita en el zapatismo).<\/p>\n<p><strong>El pensamiento de la izquierda y la izquierda del pensamiento<\/strong><\/p>\n<p>Qu\u00e9 tantas cosas es la izquierda: teor\u00eda, estrategia, pr\u00e1ctica, historia de luchas, humanismo, \u00edconos, emociones, canci\u00f3n, arte, tristezas, victorias y derrotas, revoluciones, momentos bellos y de horror, y muchas otras cosas. C\u00f3mo no seguir inspir\u00e1ndonos en los momento m\u00e1s hermosos de las luchas revolucionarias socialistas y comunistas a trav\u00e9s de su potente historia; al menos para mi generaci\u00f3n, c\u00f3mo no seguir conmovi\u00e9ndose por la carism\u00e1tica figura del Che, o de un Camilo Torres esperando la muerte con un fusil en la mano que nunca dispar\u00f3, figuras estas que contin\u00faan engalanando las paredes de las universidades p\u00fablicas de Colombia y el continente y que a\u00fan nos hacen sonre\u00edr al verlas. C\u00f3mo no pensar en el bello e intenso rojo de las banderas de las movilizaciones campesinas y proletarias de otrora, de campesinos aprendiendo a leer con los ubicuos libritos rojos, esperando marchar por el derecho a la tierra. C\u00f3mo no incorporar en toda lucha y en toda teor\u00eda los principios de justicia social, los imaginarios de igualdad de clase, y los ideales de libertad y emancipaci\u00f3n de la izquierda revolucionaria.<\/p>\n<p>A nivel te\u00f3rico, es imperante reconocer las m\u00faltiples contribuciones del materialismo dial\u00e9ctico y el materialismo hist\u00f3rico, su renovaci\u00f3n en el encuentro con el desarrollismo (dependencia), el ambientalismo (marxismo ecol\u00f3gico), el feminismo, la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, el postestructuralismo (Laclau y Mouffe), la cultura (Stuart Hall) y lo poscolonial. Sin embargo, aunque esta amplia gama de teor\u00edas sigue siendo claramente relevante, hoy en d\u00eda, reconocemos con facilidad los inevitables apegos modernistas del materialismo hist\u00f3rico (como su aspiraci\u00f3n a la universalidad, la totalidad, la teleolog\u00eda y la verdad que se le cuelan aun a trav\u00e9s del agudo lente anal\u00edtico de la dial\u00e9ctica). M\u00e1s a\u00fan, no se puede desconocer que vamos aprendiendo nuevas formas de pensar la materialidad, de la mano de la ecolog\u00eda econ\u00f3mica, las teor\u00edas de la complejidad, la emergencia, la autopoiesis y la auto-organizaci\u00f3n y de las nuevas formas de pensar la contribuci\u00f3n de todo aquello que qued\u00f3 por fuera en la explicaci\u00f3n modernista de lo real, desde los objetos y las \u2018cosas\u2019 con su \u2018materialidad vibrante\u2019 hasta todo el rango de lo no-humano (microrganismos, animales, m\u00faltiples especies, minerales), que tanto como las relaciones sociales de producci\u00f3n son determinantes de las configuraciones de lo real. En estas nuevas \u2018ontolog\u00edas materialistas\u2019 hasta las emociones, los sentimientos, y lo espiritual tienen cabida como fuerzas activas que producen la realidad.<\/p>\n<p>Quisiera recalcar dos nociones de este breve recuento. Por un lado, la ruptura de los nuevos materialismos con el antropocentrismo de los materialismos de la modernidad. Del otro, y como corolario, el \u2018desclasamiento epist\u00e9mico\u2019 a que se ven abocadas aquellas vertientes que usualmente consideramos de izquierda. Por desclasamiento epist\u00e9mico me refiero a la necesidad de abandonar toda pretensi\u00f3n de universalidad y de verdad, y una apertura activa a aquellas otras formas de pensar, de luchar y de existir que van surgiendo, a veces con claridad y contundencia, a veces confusas y titubeantes, pero siempre afirmativas y apuntando a otros modelos de vida, en tantos lugares de un continente que pareciera estar cercano a la ebullici\u00f3n. Este desclasamiento convoca a los pensadores de izquierda a pensar m\u00e1s all\u00e1 del episteme de la modernidad, a atreverse a abandonar de una vez por todas sus categor\u00edas m\u00e1s preciadas, incluyendo el desarrollo, el crecimiento econ\u00f3mico y el mismo concepto de \u2018hombre\u2019. Los conmina a\u00a0sentipensar\u00a0con la Tierra y con las comunidades en resistencia para rearticular y enriquecer su pensamiento.<\/p>\n<p><strong>El pensamiento desde abajo<\/strong><\/p>\n<p>Un fantasma recorre el continente: el fantasma del autonomismo.<\/p>\n<p>El autonomismo, es una fuerza te\u00f3rico-pol\u00edtica que comienza a recorrer Abya Yala\/Afro\/Latino-Am\u00e9rica de forma sostenida, contra viento y marea y a pesar de sus altibajos. Surge de la activaci\u00f3n pol\u00edtica de la existencia colectiva y relacional de una gran variedad de grupos subalternos \u2013ind\u00edgenas y afrodescendientes, campesinos, pobladores de los territorios urbanos populares, j\u00f3venes, mujeres solidarias. Es la ola creada por los condenados de la tierra en defensa de sus territorios ante la avalancha del capital global neoliberal y la modernidad individualista y consumista. Se le ve en acci\u00f3n en tantas movilizaciones de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, en encuentros inter-epist\u00e9micos, en mingas de pensamiento, cumbres de los pueblos, y en convergencias de todo tipo donde los protagonistas centrales son los conocimientos de las comunidades y los pueblos que resisten desde las l\u00f3gicas de vida de sus propios mundos. Involucra a todos aquellos que se defienden del desarrollo extractivista porque saben muy bien que \u201cpara que el desarrollo entre, tiene que salir la gente\u201d. Son los que luchan, como sostienen los zapatistas, por\u00a0un mundo donde quepan muchos mundos. Aquellos \u201cque ya se cansaron de no ser y est\u00e1n abriendo el camino\u201d (M. Rozental), de los sujetos de la digna rabia, de todas y todos los que luchan por un lugar digno para los pueblos del color de la Tierra.<\/p>\n<p>A nivel te\u00f3rico, el autonomismo se relaciona con una gran variedad de tendencias, desde el pensamiento decolonial y los estudios subalternos y postcoloniales hasta las epistemolog\u00edas del sur y la ecolog\u00eda pol\u00edtica, entre otros. Tiene un parentesco claro con nociones tales como la descolonizaci\u00f3n del saber, la justicia cognitiva y la inter-culturalidad. Pero su peso te\u00f3rico\u2013pol\u00edtico gravita en torno a tres grandes conceptos:\u00a0autonom\u00eda, comunalidad y territorialidad, solo el primero de los cuales tiene alguna genealog\u00eda en las izquierdas, especialmente en el anarquismo. El autonomismo tiene su raz\u00f3n de ser en la profundizaci\u00f3n de la ocupaci\u00f3n ontol\u00f3gica de los territorios y los mundos-vida de los pueblos-territorio por los extractivismos de todo tipo y por la globalizaci\u00f3n neoliberal. Esta ocupaci\u00f3n es realizada por\u00a0un mundo hecho de un mundo\u00a0(capitalista, secular, liberal, moderno, patriarcal), que se arroga para si el derecho de ser \u2018el Mundo\u2019, y que reh\u00fasa relacionarse con todos esos otros mundos que se movilizan cada vez con mayor claridad conceptual y fuerza pol\u00edtica en defensa de sus modelos de vida diferentes. El autonomismo nos habla de sociedades en movimiento, m\u00e1s que de movimientos sociales (R. Zibechi, refiri\u00e9ndose a la ola de insurrecciones ind\u00edgeno-populares que llevaran al poder a Evo Morales), y podr\u00edamos hablar con mayor pertinencia aun demundos en movimiento, porque aquello que emerge son verdaderos\u00a0mundos relacionales, donde prima lo comunal sobre lo individual, la conexi\u00f3n con la Tierra sobre la separaci\u00f3n entre humanos y no-humanos, y el buen vivir sobre la econom\u00eda.<\/p>\n<p>En el lenguaje de la \u2018ontolog\u00eda pol\u00edtica\u2019, podemos decir que muchas luchas \u00e9tnico-territoriales pueden ser vistas como luchas ontol\u00f3gicas \u2013 por la defensa de otros modelos de vida. Interrumpen el proyecto globalizador de crear un mundo hecho de un solo mundo. Dichas luchas son cruciales para las transiciones ecol\u00f3gicas y culturales hacia\u00a0un mundo en el que quepan muchos mundos\u00a0(el pluriverso). Constituyen la avanzada de la b\u00fasqueda de modelos alternativos de vida, econom\u00eda, y sociedad. Son luchas que enfrentan \u2018entramados comunitarios\u2019 y \u2018coaliciones de corporaciones transnacionales\u2019 (Raquel Guti\u00e9rrez A.), buscando la reorganizaci\u00f3n de la sociedad sobre la base de autonom\u00edas locales y regionales; la autogesti\u00f3n de la econom\u00eda bajo principios comunales, aun si articuladas con el mercado; y una relaci\u00f3n con el Estado pero solamente para neutralizar en lo posible la racionalidad del estado. En resumen, son luchas que buscan organizarse como los poderes de una sociedad otra, no-liberal, no-estatal y no-capitalista.<\/p>\n<p>La autonom\u00eda es de esta forma una pr\u00e1ctica te\u00f3rico-pol\u00edtica de los movimientos \u00e9tnico-territoriales \u2013 pensarse\u00a0de adentro hacia afuera, como dicen algunas l\u00edderes afrodescendientes en Colombia, o\u00a0cambiando las tradiciones tradicionalmente\u00a0y cambiando la forma de cambiar, como dicen en Oaxaca.\u00a0\u201cLa clave de la autonom\u00eda es que un sistema vivo encuentra su camino hacia el momento siguiente actuando adecuadamente a partir de sus propios recursos\u201d, nos dice el bi\u00f3logo Francisco Varela, definici\u00f3n que aplica a las comunidades. Implica la defensa de algunas pr\u00e1cticas as\u00ed como la transformaci\u00f3n e invenci\u00f3n de otras.\u00a0Podemos decir que en su mejor acepci\u00f3n la autonom\u00eda es una teor\u00eda y pr\u00e1ctica de la inter-existencia, una herramienta de dise\u00f1o para el pluriverso.<\/p>\n<p>El objetivo de la autonom\u00eda es la realizaci\u00f3n de lo comunal, entendida como la creaci\u00f3n de las condiciones para la autocreaci\u00f3n continua de las comunidades (su autopoiesis) y para su acoplamiento estructural exitoso con sus entornos cada vez m\u00e1s globalizados. Las nociones de comunidad est\u00e1n reapareciendo en diversos espacios epist\u00e9mico-pol\u00edticos, incluyendo las movilizaciones de ind\u00edgenas, afrodescendientes y campesinos, sobre todo en M\u00e9xico, Bolivia, Colombia, Ecuador y Per\u00fa. Cuando se habla de comunidad se usa en varios sentidos: comunalidad, lo comunal, lo popular-comunal, las luchas por los comunes, comunitismo (activismo comunitario). La comunalidad (la condici\u00f3n de ser comunal) constituye el horizonte de inteligibilidad de las culturas de la Am\u00e9rica profunda e igualmente de luchas nuevas, aun en contextos urbanos; es una categor\u00eda central en la vida de muchos pueblos, y continua siendo su vivencia o experiencia m\u00e1s fundamental. Todo concepto de comunidad en este sentido se entiende de forma no esencialista, comprendiendo \u2018la comunidad\u2019 en toda su heterogeneidad e historicidad, siempre surti\u00e9ndose de la ancestralidad (el tejido relacional de la existencia comunal), pero abierta hacia el futuro en su autonom\u00eda.<\/p>\n<p>Como dicen los comuneros ind\u00edgenas\u00a0misak\u00a0del Norte del Cauca de Colombia, hay que \u201crecuperar la tierra para recuperarlo todo \u2026 por eso tenemos que pensar con nuestra propia cabeza, hablando nuestro propio idioma estudiando nuestra historia, analizando y transmitiendo nuestras propias experiencias as\u00ed como la de otros pueblos\u201d (Cabildo Ind\u00edgena de Guambia, 1980, citado en Quijano 2012: 257). O como lo expresan los\u00a0nasa\u00a0en su movilizaci\u00f3n, la\u00a0minga social y comunitaria, \u00abla palabra sin acci\u00f3n es vac\u00eda. La acci\u00f3n sin la palabra es ciega. La acci\u00f3n y palabra sin el esp\u00edritu de la comunidad son la muerte\u00bb. Autonom\u00eda, comunalidad, territorio, y relacionalidad aparecen aqu\u00ed \u00edntimamente ligados, constituyendo todo un marco te\u00f3rico-pol\u00edtico original dentro de esta segunda vertiente del pensamiento cr\u00edtico de Abya Yala\/Afro\/Latino-Am\u00e9rica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por, Arturo Escobar, antrop\u00f3logo colombiano, profesor de la University of North Carolina. El pensamiento cr\u00edtico latinoamericano est\u00e1 m\u00e1s vibrante y din\u00e1mico que nunca. 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